Hoy en día, son muchos los consumidores, acaso la mayoría, concienciados por la sostenibilidad que entrañan los productos que consumen. Las empresas se han dado cuenta de ello, y ya empiezan a incluir prácticas sostenibles en el ciclo de vida de sus productos o servicios. En un momento como el actual, en el que la sostenibilidad se presenta como un requisito inexorable y como un factor decisivo de compra por parte del consumidor, la empresa que satisfaga esas necesidades aventajará a otras empresas, y ello repercutirá positivamente en sus ventas.

Los mayoristas y minoristas, tienen en el Sello Verde del Gobierno de Navarra la posibilidad de contratar a operadores logísticos que lleven a cabo su trabajo de una forma sostenible. Pero la certificación no solo contempla los requisitos relativos al transporte, sino que atiende a todo el ciclo de vida del producto que certifica. Así, si hablamos de camiones, serán sostenibles todas las siguientes etapas: adquisición de vehículos maquinaria y materias primas, transporte de mercancía —retirada y entrega—, almacenamiento y manipulación de la mercancía, mantenimiento y reparación de vehículos, maquinaria y componentes, y disposición final de vehículos y residuos —gestión de residuo y reciclado—.

Dicha posibilidad se traducirá luego en una estrategia de marketing diferenciadora, que los mayoristas y minoristas comunicarán a su público objetivo en aras a mejorar las ventas de los productos. Qué duda cabe que, un producto cuya fase de distribución en la cadena de suministro está certificada por el Sello Verde, se venderá mejor que un producto ajeno a las exigencias de sostenibilidad que plantea el consumidor actual.

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