Las compañías pueden desarrollar un papel fundamental en la transformación verde mediante la creación de un ‘eco-equilibrio’ a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto.

Conforme la sostenibilidad adquiere mayor importancia, las compañías necesitan mejorar en la comunicación de sus medidas ecológicas al gran público. De hecho, la sostenibilidad ha devenido en uno de los factores fundamentales a la hora de la decisión de compra por parte de los consumidores, y numerosos estudios han demostrado que dicha importancia es similar a la que tenían hasta hoy el precio o la calidad del producto.

En momentos tan competitivos como los actuales, las compañías no se pueden permitir fracasar en ninguno de los tres aspectos de la sostenibilidad: la social, la económica y la ambiental.

En cuanto a este último aspecto, la sostenibilidad ambiental de un producto o un servicio se medirá según al energía, agua y recursos que sean utilizados durante el ciclo de vida del proyecto. Y es que los consumidores del mundo desarrollado no están interesados en sustentar compañías que destrozan el planeta, virtiendo residuos tóxicos y peligrosas emisiones en los ríos y en el aire, o derrochando innecesariamente recursos de gran valor.

Incluir en las estrategias empresariales la comunicación de la sostenibilidad ambiental, es sin duda un movimiento inteligente para satisfacer las necesidades del consumidor, así como para diferenciarse de la competencia, lo que repercute directamente en la mejoría de la imagen de marca y, por tanto, en el incremento de ventas.

Sin duda alguna, la certificación del producto o servicio por el Sello Verde del Gobierno de Navarra, ayudará al consumidor a decidirse por la compra de su producto y no por la de otro de la competencia que no cumpla con los requisitos exigidos para la obtención del Sello.

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